Warning: fread(): Length parameter must be greater than 0 in /var/www/vhosts/catedraldetarazona.es/httpdocs/priv/lib/class.template.php on line 374 Historia de la Restauración

La Obra del Mes

La Obra del Mes

Con motivo del X Aniversario de la Reapertura de la Catedral de Tarazona, ponemos en marcha esta iniciativa para mostrar obras de arte que habitualmente no están a la vista de la gente.

La iniciativa dará comienzo el 16 de abril de 2021 hasta diciembre de 2021. A mediados de cada mes se cambiará la pieza a exhibir. 

Del 17 de julio al 16 de agosto: Obras del Santuario de la Virgen del Moncayo.

Expuestas en la Capilla de la Virgen del Carmen

Hemos querido dedicar las obras del mes de julio a la Virgen del Moncayo, para dar a conocer que esta Virgen y su Santuario dependen de la Catedral de Sta. Mª de la Huerta, por coincidir que el primer domingo de julio se celebra la Romería del Quililay, y por el hecho excepcional de que la imagen actual de la Virgen se encuentre en la Catedral así como los lienzos del Santuario que han sido restaurados este año por la Fundación Tarazona Monumental. 

UN POCO DE HISTORIA SOBRE LA ROMERÍA DEL QUILILAY: Se celebra en Tarazona desde hace 506 años, cada primer domingo de julio, en honor a la Virgen del Moncayo.
Esta tradición se inició en el año 1515, cuando los labradores condicionados por la sequía que incidía negativamente en las cosechas, decidieron ir en Romería para pedir ayuda a la Virgen del Moncayo. Después de dos días de romería y plegarias, y tras llegar al punto más alto, los romeros regresaron a la localidad donde fueron recibidos por una procesión del resto de vecinos, que estaban esperando en el crucifijo, templete a las afueras de Tarazona. Fue un día después cuando se obró el milagro, y finalmente, llovió, salvándose así los campos de cultivo. Los agricultores, en señal de agradecimiento, decidieron regresar al santuario cada año.
Anualmente este gremio tenía que solicitar permiso al cabildo para iniciar la peregrinación y fue en 1517 cuando los canónigos decidieron conceder una autorización permanente para organizarla. Esta tradición se continuó haciendo todos los años desde entonces, actualmente es organizada por el Cabildo de la Catedral y el Ayuntamiento de Tarazona.
Esta tradición se inicia con una misa en la Catedral de Sta. Mª de la huerta y continúa hasta el crucifijo, allí comienza la romería que va hasta el Santuario de la Virgen del Moncayo. Este recorrido se puede hacer andando, a caballo, en autobuses o en coche. Los romeros van precedidos por dos portachas que representan los vientos, cierzo y regañón, y portaban caras de abeto o pino, con ramos de flores, de carrasquilla, acebo o haya que eran bendecidas para la protección de las casas. El desfile se acompaña con una música monótona de tambor y clarín. Se dio el nombre de Quililay porque el tambor que marca el ritmo de la romería lo hace con un toque que suena queriendo pronunciar esa misma palabra.
En el Moncayo, en el paraje de Agramonte, tiene lugar la degustación de las tradicionales Migas a la Pastora, ofrecidas de manera gratuita por el ayuntamiento. A mediodía se celebra la Santa Misa en el Santuario de la Virgen del Moncayo, donde se le cantan los gozos a la Virgen del Moncayo, de los que casi todos los habitantes de la comarcan recuerdan el estribillo. Una vez finalizada la misa, el Cabildo obsequia a todos con las típicas judías.
Desde entonces y durante los primeros siglos, la peregrinación se continuó haciendo a pie, con sus dos días de duración. Con la llegada de los años 60 de los primeros automóviles, la subida al Santuario del Moncayo se facilitó y se redujo a una jornada. Actualmente esta tradición la realizan los vecinos no solo de Tarazona, sino del resto de localidades unidas por la devoción a la Virgen del Moncayo, tanto aragonesas como sorianas.

SANTUARIO DEL MONCAYO. RETABLO E IMAGEN DE LA VIRGEN DEL MONCAYO: El Santuario del Moncayo está situado bajo la peña del “Curharón” en el Parque Natural del Moncayo, y depende de la Catedral de Tarazona. La tradición cuenta que la Virgen del Moncayo se le apareció a un pastor en la baja edad media, en el siglo X. Desde entonces se le venera en su Santuario.
Contaba con un retablo y una imagen titular, que hoy no se conservan y del cual sólo conocemos este grabado. Era un retablo de pequeñas dimensiones compuesto por una predela, cuerpo principal y ático. En la predela hay dos relieves, uno a cada lado. En el cuerpo principal existen dos relieves o figuras a cada lado del evangelio y la epístola. En este cuerpo también se encuentra la escultura vestida de la Virgen del Moncayo. El retablo dispone a su vez de varios tondos tanto en el cuerpo principal como en el ático, donde aparecen diversos personajes, siendo probable que el del ático sea una representación del padre eterno. Todo el conjunto está enmarcado por una mazonería bien decorada con relieves. Por el aspecto que presenta podría tratarse de un retablo renacentista.
En la actualidad se venera una imagen moderna del siglo XX. Propiedad de la Catedral, y que es una replica de la primera, aunque presenta alguna variante en su composición. Ésta permanece en el Santuario de junio a finales de septiembre. El resto del año se conserva en la iglesia de San Martín de Moncayo.
La pandemia ha impedido la celebración del Quililay estos dos últimos años, por ello se decidió que la Virgen recorriera algunas de las localidades que participan en esta tradición. El pasado domingo 4 de julio llegó a la Catedral y se colocó en su altar mayor donde permanecerá hasta finales de septiembre.

Imagen: Fotos antiguas de Tarazona y sus gentes
Imagen: Blog Centro de Estudios Borjanos
Imagen: Blog Centro de Estudios Borjanos.

LIENZOS DEL SANTUARIO DEL MONCAYO:
• Denominación: Asunción de la Virgen y Visitación de la Virgen María a Santa Isabel.
• Autoría: Nicasio Martínez (1881-1958)
• Cronología: S.XX
• Estilo: neo-renacentista.
• Técnica: Óleo sobre lienzo.
• Emplazamiento original: Santuario de la Virgen del Moncayo.
• Descripción: 
Los lienzos que hoy se encuentran en la Catedral de Tarazona narran dos de los acontecimientos principales de la vida de la Virgen María; la Visitación y la Asunción. Estas escenas que presiden la zona central de cada cuadro, están complementadas por un marco decorativo que las enmarca y que es similar en ambas, por lo que su análisis debe ser conjunto.
Tanto la parte superior como la inferior, están decoradas con volutas y hojas de acanto (elementos característicos del Barroco). En la parte inferior de los cuadros se incluyen dos escudos, en el caso de la Visitación se representa el escudo del ayuntamiento de Tarazona, mientras que en el cuadro de la Asunción se representa el escudo del Cabildo. Los dos están rodeados por unas hojas de laurel; además el del Cabildo está coronado por lirios, flor que hace alusión a la virginidad de la Virgen María.
En la parte superior del eje donde se disponen los escudos, son representados dos monogramas que hacen referencia a la Virgen María y a Jesucristo, motivos que a su vez están rodeados por la misma decoración curvilínea de volutas. En el cuadro de la Visitación se representa el monograma de la Virgen (A.M.) que significa Ave María, mientras que en el cuadro de la Asunción se representa las siglas de Jesús (J.H.S.), monograma del nombre de Cristo, es decir, cristograma que significa Jesús como salvador de los hombres. En este caso la “H” central está coronada por una cruz, otro elemento característico de la religión cristiana y relacionada con la salvación.
Las dos escenas, incluyendo los motivos mencionados anteriormente, están rodeadas por un marco estrecho en tonos ocres y blancos, con una decoración más simple que la de las volutas y acantos que decoran los extremos superior e inferior de los cuadros.
Son composiciones creadas por un esquema triangular que enmarca a las figuras (3 lados, 3 vértices, número de la santísima trinidad). En cuanto a la gama cromática de ambos, se diferencia la parte del marco comentada anteriormente y la zona de las escenas narrativas. En las escenas principales la gama usada también es similar, destacando en ambas el azul brillante del manto de la Virgen sobre el resto de la composición. Los colores usados son acordes a la representación de la realidad, a excepción del cielo donde el dorado es más bien un color simbólico de Dios.
LIENZO DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN: El cuadro de la izquierda representa la iconografía religiosa de la Asunción de la Virgen, es decir, su elevación a los cielos con ayuda de ángeles y querubines.
La imagen principal está dividida en dos partes, una inferior donde parece representarse el cielo con el color azul (cielo terrenal), mientras que separado por un cúmulo de nubes y ángeles, encontramos en la parte superior un cielo iluminado con tonalidades doradas, que haría referencia al reino celestial de Dios. La parte intermedia formada por el conjunto de ángeles y nubes, presenta unas tonalidades verdosas, cromatismo intermedio entre el dorado y azul de ambos cielos.
Los ángeles están sujetando el cuerpo de la Virgen que asciende a los cielos con los brazos abiertos y la mirada alta, que podría traducirse en una actitud de aceptación y gozo ante su elevación a los cielos. El gran rasgo característico de la Virgen es el manto de un brillante azul que envuelve su figura, y que gracias al gran trabajo de luces y sombras parece obtener una gran consistencia.
LIENZO DE LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN A ISABEL: En el cuadro de la derecha la escena representada es la visitación de María a su prima Santa Isabel. En esta escena la Virgen María ya está embarazada de Jesús, y la mayoría de representaciones así lo reflejan, pero en esta obra no podemos saberlo con exactitud ya que el manto azul de la Virgen cubre todo su cuerpo, ocultando de esta manera su vientre. En el caso de su prima Santa Isabel también ocurre lo mismo, en los pasajes que narran esta escena también se menciona el embarazo de la segunda de San Juan Bautista, aunque por los ropajes tampoco se aprecia su estado. En otras representaciones de esta imagen suelen aparecer San José y el anciano Zacarías que contemplan atentos desde atrás la escena. (Lc 1, 39-56)
Ambos personajes son reconocidos por el halo de santidad y por el contraste de edades que las diferencia, siendo la de menor edad la Virgen María, mientras que Santa Isabel se representa como una mujer anciana. Es esta última la que se inclina en reverencia ante la madre del salvador y parece iniciar el abrazo de salutación, aunque es detenida dulcemente por la Virgen María.
Este hecho está situado al exterior de un edificio de corte clásicista, que podría estar representando la casa de Santa Isabel. Escena en primer término que se enmarca al fondo por un paisaje natural que complementa esta escena sin quitarle protagonismo a la narración.
Estas pinturas sirvieron como puertas del retablo original que ya no se conserva. Con posterioridad dichos lienzos pasaron a disponerse sobre el muro de la iglesia. En 2021 han sido restaurados por la Fundación Tarazona Monumental.  

Imagen: Blog Centro de Estudios Borjanos
Lienzo de la Asunción de la Virgen
Lienzo de la Visitación de la Virgen a Isabel

 IMAGEN DE LA VIRGEN DEL MONCAYO:
• Denominación: Virgen del Moncayo.
• Autoría: desconocido.
• Cronología: Siglo XIII.
• Estilo: gótico.
• Técnica: talla de madera policromada y dorada.
• Emplazamiento original: Santuario de la Virgen del Moncayo
• Descripción: Esta talla conocida como Virgen del Moncayo es una representación de la Virgen María y el Niño Jesús.
La Virgen en majestad, portando una corona como reina se establece como trono de Jesús, sentado en su lado izquierdo. Los rostros de ambos personajes no representan ninguna emoción, son más bien inexpresivos, aunque si podemos distinguir una leve sonrisa en ambos. No muestran ninguna relación entre ellos, ambos miran al frente, aunque María baja ligeramente la mirada. La Virgen con su mano izquierda sujeta por detrás al niño Jesús, mientras que en la derecha porta algo que no se sabe muy bien qué es. Podríamos llegar a suponer que se trata de un fruto y de esta manera estaría aludiendo a la nueva Eva.
La gama cromática de esta talla presenta cuatro colores, por un lado el marrón rojizo del pedestal donde está sentada María, los tonos azules del manto y de las ropas de Jesús, las carnaciones de las zonas que están descubiertas y el dorado de los cabellos, de la vestimenta de María, la corona o el collar de la túnica de Jesús.
La pieza fue restaurada en el año 2016 a manos de la Fundación Tarazona Monumental, no pudiendo rescatar todas sus policromías originales, ya que había sido intervenida en numerosas ocasiones y contaba con excesivos repintes y dorados tanto en época moderna como contemporánea.

Foto inicial previa a la restauración
Foto final de la restauración
Celebración del Quililay en el Santuario del Moncayo donde se aprecian los lienzos tras el altar y la imagen sobre el mismo.

 

 

 

Del 17 de junio al 16 de julio: La Primera Virgen de la Huerta.

Sin duda, una de las Obras del Mes tenía que ser esta magnífica escultura gótica. La primera imagen titular de la seo turiasonense.
Ella presidiría la capilla mayor antes de que fuese dotada de un retablo. La dotación de un retablo mayor al templo, con una nueva imagen titular, hizo que ésta fuese relegada a una capilla de la girola y se le atribuyese el nuevo título de Virgen del Rosario.
Para cobijar a esta escultura en la Capilla de la Virgen del Rosario se realizó en 1520 un retablo cuya mazonería sirvió para ensamblar un conjunto de piezas preexistentes de pintura sobre tabla. La capilla y su retablo no son visibles actualmente por estar pendientes de restauración.

VIRGEN DEL ROSARIO
Autoría: Desconocida.
Cronología: Siglo XIII - XIV.
Estilo: Gótico.
Técnica: Madera dorada y policromada, cuenta con apliques en relieve.
Descripción: Virgen sedente sobre trono que sostiene al Niño con su mano izquierda y en su mano derecha lleva una granada.
Este fruto, debido a la abundancia de pepitas y su color rojo intenso, es el símbolo de la plenitud de la vida y su renovación continua. Viste túnica, manto y velo que se sujeta con corona rematada por adornos de flor de lis tallada y recortadas. Destaca un broche circular bajo el cuello cerrando de la túnica, detalle característico en las vírgenes del primer gótico, al igual que el calzado en punta. El rostro muestra cierta expresividad con sus grandes ojos y boca pequeña en la que se dibuja una sonrisa. Su largo cuello queda enmarcado por una cabellera ondulada cubierta con el velo. El Niño, sentado sobre la rodilla izquierda de la Virgen, denota cierto movimiento al apoyar los pies en la pierna derecha de ésta. Levanta la mano derecha en actitud de bendecir y en la izquierda porta una esfera, símbolo de poder y eternidad. Viste túnica dorada que cae formando agudos pliegues entre las piernas dejando al descubierto la puntas de sus pies.

La imagen fue restaurada en el año 2016 por la Fundación Tarazona Monumental. 

Virgen de la Huerta - Virgen del Rosario
Virgen de la Huerta - Virgen del Rosario

Del 17 de mayo al 16 de junio: Custodia y templete procesional.

Hemos seleccionado dos de las piezas de orfebrería de mayor calidad de la Catedral relacionadas con LA FIESTA DEL CORPUS CHRISTI que este año 2021 tedrá lugar el día 3 de junio. 

Significado de esta festividad: Celebración cristiana de la Eucaristía en homenaje a la doctrina de la transubstanciación o conversión del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, y que se basa en el sentido literal e inmediato de las palabras de Cristo en la Última Cena. La procesión del Corpus Christi (Cuerpo de Cristo) pretende despertar y aumentar la fe de los cristianos mediante la presencia de la forma consagrada. Se celebra 60 días después del Domingo de Resurrección, el jueves siguiente al domingo de la Santísima Trinidad. Este año será el jueves 3 de junio.

Historia del Corpus Christi: Tiene su origen en la idea de Santa Juliana de Lieja en el siglo XIII, siendo el Papa Urbano IV quien intentó extender esta fiesta a toda la cristiandad con la bula “Transiturus” de 1264. Su sucesor el Papa Clemente IV y cien años después el papa Juan XXII, acabarían por confirmar la fiesta para toda la Iglesia. Pero su práctica comenzó a extenderse en el mundo católico con el Papa Nicolás V cuando en 1447 salió en procesión con el Santísimo por las calles de Roma.

CUSTODIA Y TEMPLETE PROCESIONAL
Autoría: José Velázquez de Medrano.
Cronología: Entre 1594 y 1597.
Técnica: Plata y plata dorada.
Estilo: Manierismo.
Inscripciones, punzones, firmas: Los plintos de las columnas del templete tienen punzón D/REAL—de reales—, alusiva a la ley del metal, plata de una pureza mayor a la habitualmente utilizada.

Historia: José Velázquez de Medrano constituye uno de los mejores plateros españoles de finales del siglo XVI y comienzos del XVII. Este conjunto pertenece a la notable serie de custodias de asiento y andas procesionales que realizó en su taller de Pamplona. El conjunto se estrenó el 5 de junio de 1597 en la festividad del Corpus Christi.

Descripción:
Custodia: Está formada en tres cuerpos y remata en tres esbeltas agujas con lo que sigue un esquema ternario de significado teológico. Todo el conjunto tiene la ligereza de la arquitectura gótica. Doce figuras de los ángeles rodean el templete que lleva en el anverso una imagen de Cristo Salvador y en reverso otra de la Virgen con el Niño. 

Templete y andas: Esta pieza sobresale por su concepción arquitectónica clasicista, lo más extraordinario es su riqueza escultórica e iconográfica. Las andas configuradas como un templete de un cuerpo singular de limpia arquitectura clasicista. Tiene planta cuadrada, ocho columnas dóricas sobre plintos, entablamento clásico rematado por frontones curvos partidos y cúpula. Los adornos de arriba abajo son los siguientes:
Se corona con la representación de la Fe acompañada de imágenes alusivas al misterio de la Eucaristía y otras que ilustran el triunfo sobre la herejía protestante. La cúpula tenía decoración repujada de la Asunción de la Virgen, de la Transfiguración, Nacimiento y Resurrección. Los apóstoles de plata maciza se levantan sobre los frontones donde que podemos descubrir dos escudos burilados con las armas de los Villalón contribuyendo a costear su realización..
En los ochavos del entablamento, son las imágenes de la Magdalena penitente, Santa María Egipciaca, San Juan Bautista y San Jerónimo respectivamente. Asimismo, hacen los repujados sobre plata en las cuatro caras de los ocho plintos de las columnas, son de los Evangelistas, Padres de la Iglesia, Profetas y Reyes.
En el basamento del mueble, adornan 12 obras de la misma técnica arriba-mencionada, las que contienen los cuentos bíblicos conocidos: la Expulsión de Adán y Eva, la Multiplicación de los panes y peces, Abrahán y Melquisedec, el regreso de la Tierra prometida, el Arca de la Alianza, el Sueño del Faraón, asunto bíblico, la Última Cena, la celebración de la Pascua judía, Elías en el desierto, la Recogida del Maná y Daniel en el foso de los leones.

Bibliografía:
BARRÓN GARCÍA, AURELIO A. "JOCALIAS DE LA CATEDRAL". En "Catedral de Sta. Mª de la Huerta". VV.AA. Fundación Tarazona Monumental, 2017
CRIADO MAINAR, JESÚS.  “NUEVAS NOTICIAS SOBRE LA PRODUCCIÓN ARAGONESA DEL PLATERO JOSÉ VELÁZQUEZ DE MEDRANO.1594-1608” En Revista Artigrama, núm. 16, 2001, 351-385.
 

Templete y custodia procesional

Del 16 de abril al 16 de mayo: Relicarios de San Prudencio.

En estos complicados tiempos de pandemia, en los que se nos pide prudencia, hemos seleccionado dos piezas de SAN PRUDENCIO

Natural de Armentia (Álava), marchó a Soria como anacoreta discípulo de San Saturio, de ahí partió a Calahorra donde desarrollaría una importante tarea evangelizadora y realizó varias curaciones milagrosas. Ante el número de enfermos que a él acudían, partió a Tarazona para alejarse de la fama. Aquí fue clérigo de la catedral turiasonense, posteriormente obtuvo el cargo de arcediano y finalmente fue nombrado obispo de Tarazona en fechas sin concretar del siglo VI.
Santo desde el siglo VIII, su festividad coincide con el día de su muerte, el 28 de abril de un año sin concretar en El Burgo de Osma (Soria). Patrón de Álava, también ostenta el título de patrón de la Diócesis de Tarazona junto a San Gaudioso.

Su importancia le hace merecedor de muchas obras de arte, pero en un acto de esperanza frente al Covid-19 exponemos LAS RELIQUIAS DE SAN PRUDENCIO

Las reliquias siempre han tenido una veneración y un atractivo extraordinario por ser una credencial del poder espiritual de los restos terrenales de los Santos. La población veía que con la posesión y adoración de reliquias se satisfacían muchas de sus peticiones: soluciones ante las plagas, catástrofes, epidemias...
La gran veneración a San Prudencio hace que encontremos sus reliquias repartidas en muchos lugares; Roma, Nájera, Belorado, Albeldar, Nájera, Sahugún, Armentia, Vitoria, Logroño, Vitoria, Bilbao, San Sebastián, Osma, y Tarazona. Siendo el relicario de la Catedral de Tarazona el de mayor mérito artístico.
La primera noticia conocida acerca de las reliquias de San Prudencio de la Seo de Tarazona son del año 1384. Cuando en un inventario de jocalias se recoge la existencia de un relicario con el brazo de dicho Santo. Esta reliquia fue regalada a la catedral por Pedro Pérez Calvillo, obispo de Tarazona de 1354 a 1391. Este prelado fue gran devoto de San Prudencio, como lo demuestra el hecho de que su capilla funeraria en la catedral esté dedicada a San Lorenzo, San Prudencio y Santa Catalina (capilla contigua a la que nos encontramos).

BUSTO RELICARIO DE SAN PRUDENCIO
Autoría: Luis de Guevara menor
Cronología: Tarazona, 1589-1590
Técnica: Plata dorada y encarnada
Forma pareja con el Busto relicario de San Gaudioso.

Restaurado por la Fundación Tarazona Monumental en el año 2009.

Sería en el siglo XVI cuando el obispo Pedro Cerbuna haría el encargo de este relicario al platero turiasonense Luis de Guevara menor. Se acordó que la pieza quedaría lista para la festividad del santo, o como muy tarde para el día del Corpus como finalmente sucedió, haciéndose efectiva la entrega del trabajo el 27 de junio de 1590.
En el encargo consta que se imitaría la mitra rica que su señoría tiene. El relicario es un lujoso firmal dispuesto en el broche de la capa que acoge parte del hueso del brazo del prelado. La capa está ricamente decorada con cueros recortados, máscaras, trofeos y querubines que alternan con gemas engastadas, y en el dorso luce una Inmaculada Concepción y medallón con las armas del prelado que también encontramos en la peana de plata.

MÁS INFORMACIÓN EN EL ARCHIVO ADJUNTO:

Busto relicario de San Prudencio

 RELICARIO DE LOS SANTOS PRUDENCIO Y GAUDIOSO Y LAS SANTAS JUSTA Y RUFINA
Autoría: Antonio o Domingo La Estrada.
Cronología: Zaragoza, hacia 1750.
Técnica: Plata en su color.
Pareja del relicario de San Gaudioso, San Lucio y San Millán.

Restaurado por la Fundación Tarazona Monumental en el año 2009.

Relicario múltiple de gran riqueza plástica y rica decoración a base de elementos vegetales y geométricos, querubines, y rocallas simples y en abanico. En el centro encontramos dos ángeles, uno con una corona de flores en la mano y el otro apoyado sobre una espada, probablemente en alusión al martirio que sufrieron los titulares de las reliquias aquí conservadas.
Tan sólo las tres reliquias principales presentan cartelas que las identifican. En la base hueso del brazo de San Prudencio, en el astil los dedos de Santa Justa y Santa Rufina, y en el centro del ostensorio una reliquia de San Gaudioso. Numerosas celdas acogen reliquias con una numeración que permitiría identificarlas en algún documento hoy desconocido.

MÁS INFORMACIÓN EN EL ARCHIVO ADJUNTO:

Relicario de los Santos Prudencio y Gaudioso y las Santas Justa y Rufina
Relicarios de San Prudencio de la Catedral de Tarazona
Relicarios expuestos en la Capilla de San Lorenzo de la Catedral de Tarazona