Del 17 de septiembre al 16 de octubre

Capilla de San Clemente y Santa Lucía

Lienzo de la Virgen del Pilar apareciéndose a Santiago 

Este lienzo se ubicaba originalmente en la antesacristía.

Las intervenciones en esta zona del edificio durante las obras de restauración conllevaron el almacenaje de este y otros lienzos en el depósito de bienes muebles del templo. Durante el año 2021 se está procediendo a inventariar e identificar cada uno de los bienes de este depósito y determinar nuevas ubicaciones para algunos de ellos.

Esta nueva ubicación viene determinada por su estilo y dimensiones, así como el discurso de esta zona en los pies del templo, donde encontramos otra obra de Vicente Berdusán, el lienzo dedicado a San Francisco Javier Apóstol de las Indias, y la pintura barroca de Santa Bárbara.

Ficha técnica

Autoría:  Vicente Berdusán

Cronología: 1690

Estilo: Barroco

Técnica: Óleo sobre lienzo

Medida: 1,23 x 1 metro

Descripción: 

El lienzo muestra el momento en el que la Virgen se aparece al apóstol Santiago y sus discípulos. Según la tradición, descrita por vez primera en el siglo XIII en el códice de las Moralia in Job de Gregorio Magno que se conserva en el archivo pilarista, este hecho tuvo lugar en Zaragoza la noche el 2 de enero del año 40.

Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando «oyó voces de ángeles que cantaban Ave, María, gratia plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de mármol». La Santísima Virgen, que aún vivía en carne mortal, le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie, y prometió que «permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio».  Desapareció la Virgen y quedó ahí el pilar. Comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia en aquel sitio y se le dio el título de Santa María del Pilar. 

La obra es realizada por Vicente Berdusán y Osorio, (1632-1697) el artista aragonés más importante del siglo XVII. Nace en Ejea de los Caballeros donde vive hasta que con 8 años se queda huérfano y se traslada a vivir a Tudela. Su primer contacto con el mundo del arte es de la mano de su tío el arquitecto y escultor Juan de Gurrea trasladándose posteriormente a Zaragoza donde se sigue formando en el taller del pintor Hernando de Moros, también tío de Vicente.

Se dedicó en exclusiva a la pintura religiosa y en su extensa obra se aprecia la influencia de la pintura flamenca de Rubens y Van Dyck. Su obra destaca por el dominio del espacio, un rico cromatismo, una pincelada suelta y unos efectos de contraluz muy interesantes. 

Podemos contemplar su obra en diferentes iglesias, conventos y monasterios de localidades aragonesas y navarras como Daroca, Huesca, Veruela, Tudela y Corella. Los trabajos en la Catedral de Tarazona pertenecen a los últimos encargos de su vida contratados por mediación de su hijo Gaspar, sacerdote y secretario del obispo de la diócesis entre 1693 y 1696.