Restauración

Restauración

Después de unos años de intervenciones en la catedral turiasonense sobre los efectos que en cada momento manifestaba el edificio, la situación llegó a un deterioro excepcional.
Clausurado parcialmente desde comienzos de la década de los ochenta y totalmente desde 1992. El templo estaba en gran parte apuntalado. El presbiterio, la sillería del Coro y su entorno habían sido desmontados, el Archivo en grave riesgo, el Claustro con un proyecto de musealización abortado, bienes muebles dañados, goteras, pavimento lleno de zanjas….
En 1996 el Obispado de Tarazona respaldado por el Departamento de Cultura del Gobierno de Aragón y del Instituto de Patrimonio Cultural Español del Ministerio de Educación y Cultura, convocó un concurso para la redacción de un Plan Director que ordenara las actuaciones que eran necesarias.
El 8 de marzo de 2002 (BOA nº 29) la catedral y su entorno posee la declaración de “Bien de Interés Cultural”.